Comprar o alquilar: 5 claves para elegir tu mejor opción.

Comprar o alquilar: ¿cuál de las dos opciones prefieres?

Comprar o alquilar: 5 claves para elegir tu mejor opción.

La pregunta es para todos la misma y se repite, generación tras generación, cuando llega el momento de volar del nido familiar y establecer el propio. Comprar o alquilar una vivienda, ¿qué es mejor?

España ha sido históricamente un país más de propietarios que de inquilinos y, aunque de entrada prácticamente todos disfrutamos de nuestra primera vivienda en régimen de alquiler, la idiosincrasia respecto a la vivienda es clara y uno de los hitos vitales más relevantes de la vida adulta está en dar ese gran paso: comprar una casa.

Ahora bien, no nos engañemos, también es una de las decisiones financieras más importantes en la vida de un individuo o de una familia y no se puede tomar a la ligera. Tener en cuenta nuestras posibilidades reales antes de elegir una opción u otra, hacer un estudio del mercado tanto de compra como de alquiler, de los productos hipotecarios a los que podríamos optar en el caso de decidirnos por la compra de un inmueble, y establecer nuestras prioridades en la vida, son algunas de las cuestiones que deberíamos analizar antes de tomar una decisión.

Aunque la pregunta siga siendo la misma para todos, la respuesta no tiene por qué ser igual.
Analicemos algunos de los puntos que te pueden ayudar a decidir:

Cuánto cuesta una casa.

Si estás actualmente buscando una casa, tanto para comprar como para alquilar, uno de los principales aspectos en los que te estarás fijando será el precio.

Tanto la compra como el alquiler de una vivienda suponen una inversión a largo plazo (sí, sí, has leído bien, a largo plazo, la renta también hay que pagarla a largo plazo) y hay que hacer bien las cuentas antes de tomar una decisión.

El precio del alquiler.

Generalmente tenemos en cuenta cuál va a ser la renta mensual. Hace algunos años podía ser significativamente más económica que la cuota de una hipoteca para una vivienda de características similares, pero en los últimos 2 años, como nos muestra este artículo de El Boletín, el incremento de los precios del alquiler (seguro que has oído hablar de la burbuja del alquiler), especialmente en ciudades como Madrid y Barcelona, ha sido espectacular y, en ciertas zonas con fuerte demanda, el desembolso mensual en régimen de alquiler es similar (e incluso superior) a lo que podríamos pagar por una hipoteca en caso de optar por la compra del inmueble.

Además, y dejando al margen los gastos derivados del consumo de suministros (agua, luz, calefacción, etc.) que serían los mismos en ambos casos, la actual Ley de Arrendamientos Urbanos puede sorprendernos con ciertos gastos extra con los que en principio no contábamos.

La última actualización permite al propietario cargar el Impuesto sobre Bienes Inmuebles (IBI) al inquilino, si así se especifica en el contrato, con lo que eso de “te ahorras los impuestos” ya no está garantizado.

Y hay que mencionar también, que la obligatoriedad de renovación del contrato de arrendamiento ha pasado de 5 a 3 años, con lo que pasado ese plazo de tiempo te puedes encontrar con que el propietario decida subirte el alquiler o no renovar, y tendrás que asumir la subida para poder seguir viviendo en la misma casa o invertir tiempo y dinero en buscar otro hogar y hacer una mudanza.

Inversión en vivienda habitual.

Por otra parte, si lo que decidimos es comprar nuestra propia vivienda, necesitaremos contar con unos ahorros previos para destinarlos a la entrada de la vivienda (aunque en algunas entidades se están volviendo a ofertar hipotecas que cubren el 100% del precio del inmueble) y para los gastos derivados de la operación que, entre impuestos, registro, tasación y gestoría rondan el 10-12% del precio.

No obstante, invertir en la que será nuestra vivienda habitual e ir amortizando mes a mes el capital del préstamo con la liquidación de sus intereses, nos irá acercando paso a paso a poder vivir en nuestra casa sin tener que pagar una cuota mensual y eso va a aportarnos una seguridad a largo plazo que el alquiler no puede ofrecernos.

El derecho a la vivienda o la necesidad de un hogar.

Más allá del aspecto económico, vivir de alquiler o comprar nuestra propia vivienda, es una decisión que influye en otros aspectos de nuestra vida (y que está condicionada por ellos).

Está claro que todos necesitamos un hogar en el que vivir y que esté en sintonía con nuestras prioridades y nuestra forma de vida, es fundamental.

Vivir de alquiler te da flexibilidad.

Una vivienda de alquiler nos da mayor libertad a la hora de decidir mudarnos a otra ciudad o país sea por el motivo que sea: una oportunidad de crecimiento laboral, un cambio de empresa, una pareja, o un largo etcétera muy personal.

Si tienes claro que tus objetivos en la vida van en esta línea, vivir de alquiler puede ser una buena opción para ti, por lo menos por ahora.

Comprar una vivienda te da seguridad.

En cambio, la decisión de comprar una vivienda nos aportará mayor seguridad y nos puede garantizar continuar viviendo en la ubicación que hemos elegido (por mucho que fluctúe el mercado), mantener los lazos con el entorno y el vecindario, estar cerca de nuestras familias y amigos, permitir que nuestros hijos sigan en el mismo colegio, comodidad para conciliar todos los aspectos de nuestro día a día y otro largo etcétera también muy personal.

Calcular la cuota de la hipoteca.

Volviendo a los números y si aún no tienes clara cuál es la opción que mejor encaja con tu perfil económico y prioridades, calcular la cuota de la hipoteca y compararla con la renta mensual de un alquiler, también puede darte pistas sobre qué es lo mejor para ti en este momento.
Hay muchas herramientas que pueden darte una cifra aproximada (va a depender de las condiciones específicas del préstamo hipotecario) de cuál sería tu cuota mensual.

En función del resultado y comparándolo con los precios de alquiler puedes tomar una decisión coherente con tu nivel de ingresos, teniendo en cuenta que no se recomienda destinar más de un 35% de los ingresos mensuales del núcleo familiar al gasto en vivienda.

Comprar o alquilar una casa, ¿qué es mejor? Alternativas que ofrece el mercado.

Si ya has evaluado todos los puntos anteriores y aún no ves clara cuál es tu mejor opción, tal vez puedas valorar opciones que te permitan cambiar a medio plazo tu elección.

Inversión en vivienda para alquilar.

Cuando uno decide que lo que quiere es esa seguridad que a largo plazo le ofrece la compra de una vivienda, pero no está seguro (¡quien lo está!) de que sus circunstancias no vayan a cambiar en los próximos 5, 10 o 15 años, no está de más plantearse que, pase lo que pase en su vida, si tiene que mudarse, si su situación laboral o personal cambia drásticamente o si la familia crece y necesita una vivienda más grande, siempre puede alquilar esa vivienda para seguir haciendo frente al préstamo sin perder la inversión inicial.

No es lo mismo que comprar directamente para sacar al inmueble una rentabilidad en el mercado del alquiler, pero sí es una posibilidad para que esa inversión no se convierta en un freno a la hora de tomar decisiones de cualquier tipo a lo largo de la vida, que como todos sabemos, puede dar muchas vueltas.

El alquiler con opción a compra.

La otra cara de la moneda sería alquilar hoy con la posibilidad de comprar en un plazo corto de tiempo.

Tal vez hayas hecho números y hayas analizado tus prioridades y, aunque te gustaría poder lanzarte a la compra de una vivienda, aún no cuentas con una estabilidad laboral que te lo permita o prefieras no atarte a nada de momento porque si la vida te da sorpresas, quieres poder aprovecharlas.

Un alquiler con opción a compra puede ser una gran opción en este caso, te da la oportunidad de ir viendo si tus circunstancias se van estabilizando, si te sientes cómodo en esa casa y, de ser así, habrás adelantado con la renta una parte del precio final de compra.

Una hipoteca a 30 años o un alquiler para toda la vida, ¿qué eliges?

Para nosotros esta es una de las claves definitivas: si hay algo que vamos a necesitar a lo largo de toda nuestra vida es un hogar.

La diferencia entre comprar ese hogar o alquilarlo toma especial relevancia cuando pensamos a largo, laaaargo plazo: como decíamos al principio, y sin entrar en que al final esa casa sea nuestra o no, pagar una hipoteca durante 30 años es mucho, pero pagar un alquiler durante toda nuestra vida es mucho más.

Y, ahora, ya sabes, analiza los 5 puntos clave para que tu decisión de comprar o seguir viviendo de alquiler sea la que más te conviene a ti:

Estudia los precios del mercado, tanto de compra como de alquiler.
• Ten claro qué es lo que necesitas, seguridad o flexibilidad.
Calcula la cuota mensual de la hipoteca y compárala con los precios de alquiler.
• Si no lo tienes claro, valora las opciones alternativas que ofrece el mercado.
• La decisión que tomes hoy será también una decisión a largo plazo.

¿Ya tienes tu respuesta? Para ti qué es mejor, ¿comprar o alquilar?

Cuéntanos en los comentarios si ya has tomado tu decisión y cuáles han sido los aspectos clave que te han sido útiles para elegir.

Y si ya tienes decidido que vas a ponerte a buscar una casa para comprar, te invitamos a leer este post sobre los aspectos a valorar antes de comprar una casa en 2018.

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