El impuesto de las hipotecas: ¿una crisis financiera o judicial?

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El impuesto de las hipotecas: ¿una crisis financiera o judicial?

El Impuesto de las hipotecas y las dos sentencias del Supremo.

A estas alturas no debe quedar nadie que no haya oído hablar en este mes de noviembre sobre el famoso impuesto de las hipotecas.

Desde el pasado día 18 de octubre de 2018, el formalmente conocido como impuesto de Actos Jurídicos Documentados, ha estado sobre la mesa del Tribunal Supremo y ha tenido en vilo a gran parte del país: no solo al sector de la banca y a los clientes como principales afectados, sino también a políticos, a inversores, a profesionales del sector inmobiliario y a cualquier ciudadano que se encuentre en el proceso de comprar o vender una vivienda en este momento.

El dictamen inicial del Tribunal Supremo, que hacía recaer la cuantía de este impuesto sobre el sector bancario y que abría la posibilidad de reclamación del tributo a quienes hubieran firmado una hipoteca en los últimos 4 años, fue firme apenas 24 horas, ya que el propio Tribunal se desdijo de su decisión dada la repercusión económica y social que parecía traer consigo el cambio de jurisprudencia.

Esa fue la primera sentencia, la que puso todo patas arriba.

Hemos tenido que esperar hasta el 6 de noviembre para saber que el Alto Tribunal en Pleno, tras quince horas de deliberaciones y una votación final muy ajustada, 15 votos frente a 13, ha tomado la decisión de volver a la doctrina inicial por la que el cliente continuará asumiendo el pago de este impuesto.

Esta es la segunda sentencia, la que deja todo como estaba.

O no.

 

La crisis del impuesto hipotecario: 19 días de incertidumbre.

Durante estas casi tres semanas, la banca y también los clientes han vivido, en diferentes sentidos, en una montaña rusa.

Para los bancos, la repercusión de una posible doctrina en su contra, ha supuesto que se tambalease el sector, con fuertes bajadas en sus cotizaciones en Bolsa

La estimación económica de la posible retroactividad de la norma habría supuesto unos 5000 millones de euros en devoluciones que, aunque inicialmente tendrían que salir de las arcas de las CC.AA que son las que recaudan el tributo, finalmente deberían haber sido restituidos por las entidades financieras.

La sentencia del día 6 elimina de escena ese posible déficit en las cuentas de la banca y el resultado se refleja de nuevo al cierre de la Bolsa con notables subidas en las cotizaciones del sector.

La banca y los inversores respiran.

Mientras tanto, los clientes han sido testigos de cómo en estos 19 días, algunas entidades eliminaban de sus páginas web toda la información sobre sus productos hipotecarios en espera de conocer la decisión final del Tribunal Supremo, dejando a quienes se encontraban en plena negociación de las condiciones de su hipoteca sin respuesta o incluso aplazando la firma ante notario.

En otros ocasiones, la firma de la escritura hipotecaria se ha llevado a cabo incluyendo cláusulas de última hora que han permitido continuar con el proceso de compraventa del inmueble y su correspondiente crédito hipotecario, estipulando que el impuesto de Actos Jurídicos Documentados recaería inicialmente sobre el comprador, como sucedía anteriormente, pero dejando una puerta abierta (y firmada ante notario) de manera que el cliente se asegurase la posibilidad de reclamar la cuantía correspondiente si la nueva jurisprudencia determinase que era el banco quien debía asumir la tasa del contrato hipotecario.

 

El impuesto hipotecario, la gestión del Supremo y la indignación general.

Más allá de las cifras, 5000 millones en devoluciones para la banca o el 70% de los gastos de formalización de un contrato hipotecario para el cliente, el sabor que ha dejado esta crisis es el de la indignación y la crispación.

La gestión del Tribunal Supremo y su resolución final ha provocado reacciones de dura crítica hacia el sistema judicial y puesto en entredicho su independencia.

Sobre la mesa ahora están las convocatorias a la movilización ciudadana y a las protestas y desde las asociaciones de consumidores se promueve la necesidad de llevar el caso a Bruselas y que sea el Tribunal Superior de Justicia Europeo (como ya sucediera con las cláusulas suelo en diciembre de 2016) el que dictamine para enmendar al Supremo.

Por su parte, Pedro Sánchez, desde la presidencia del gobierno y ante la crispación general, ha reaccionado planteando de manera inmediata la elaboración de un Real Decreto Ley por el que será la banca, como principal interesada en elevar a pública una escritura de contrato hipotecario, la que deba asumir el impuesto vinculado a este trámite y no podrá incluir en sus ofertas productos para compensar el pago de este tributo.

El cliente se ahorrará el impuesto.

Eso sí, este decreto deja fuera de juego cualquier posibilidad de retroactividad protegiendo así las arcas de las CC.AA y simplificando el cambio.

Si firmaste ayer tu hipoteca, pagas tú. Si firmas “mañana, pagará el banco.

La firmeza de la segunda sentencia del supremo tampoco parece sostenerse mucho más allá de 24 horas.

O no. Habrá que esperar.

Con todo esto, suponemos que el tema aún va a traer cola y uno de los flecos que preocupan principalmente a los consumidores es cómo va a repercutir este cambio en la oferta hipotecaria.

Por suerte, en Hipoteca Solutio hemos podido continuar trabajando con normalidad y preocupándonos solamente por conseguir para nuestros clientes las mejores condiciones de financiación como veníamos haciendo hasta ahora.

 

Y tú, ¿estabas al tanto de las vacilaciones del Supremo respecto del impuesto hipotecario?

¿Eres de los que creen que este asunto aún traerá cola (y quebraderos de cabeza)?

Nos encantará debatir contigo en los comentarios, comparte tu opinión.

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